viernes, 23 de agosto de 2013

El LIBRO (así, en mayúsculas)

Siempre he soñado con publicar "mi libro", ése que lleva escribiéndose, borrándose, reescribiéndose y editándose desde los dieciséis, como una mitología griega que se reproduce constantemente en algún universo paralelo de mi mente. No importa, me digo, todavía hay tiempo. Quizá si algún día rompo aguas y nace el fruto de mi mente me pille con el pelo totalmente gris, patas de gallo y gafas con cadenita dorada colgando de mi pecho, para que no se me pierdan. Entonces alguien me preguntará:
-¿No le parece extraño escribir a su edad una historia sobre un joven de dieciseis años?
-Qué va, yo nunca he crecido más allá de los dieciséis; en realidad, a pesar de mi edad, sigo en ellos -contestaré con una sonrisa de vieja picarona. 

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