viernes, 20 de enero de 2012

Apocalipsis now

Bueno, tengo esto abandonado y al final hemos llegado al año del Apocalipsis, tú y yo, juntos. Puestos a elegir, este parece un buen año, el mejor, para mandarlo todo a la mierda, con el aire funesto que circula por todo el planeta (y no me refiero a la polución, aunque también). Es un año cutre, chungo, penoso, con toda la gente hablando de corrupción, recortes, pobreza, miseria... y ojalá sólo se tratara de miseria económica, pero no, por desgracia abarca todos los palos del flamenco, blablabla. Sálvese quien pueda.
Ayer escucho a un tipo representante de una agencia de esas que no saben nada salvo de cifras macroeconómicas y se las trae al pairo la gente, las sociedades, los pueblos. Habla el tío con un castellano con acento de nosedonde, diciendo que las reformas y  recortes están bien pero son insuficientes, España tiene que recortar más en sanidad y educación. Y yo me pregunto qué derecho tiene a opinar respecto a lo que es de todos si a él solo le interesa lo que es de unos cuantos. ¿Quién coño gobiernan los países, para qué mierda fingimos vivir en un sistema democrático cuando los que dictan las normas a seguir son cuatro o cinco que, por cierto, no han pisado un hospital ni un colegio público en sus vidas ni tendrán que llevar allí a sus madres, hijos y familia porque les sobran los billetes y prefieren los lujos de la privada? Esa gente que dicta normas y directrices macroeconómicas sin pensar en la sociedad de a pie que tendrá que soportarlas son unos putos egoístas que no piensan en nadie más que en sí mismos y en los de su camarilla. Están cargándose la clase media. Están quedándose con todo el pastel, frotándose las manos ante las oportunidades empresariales que la crisis les ofrece, privatizando lo público,  creando un abismo entre pobres y ricos. Y nosotros somos idiotas por permitirlo y tragarnos el mensaje.
Estoy hasta los ovarios de esta campaña de desprestigio contra lo público. Ahora resulta que el gran demonio a exorcizar no son los especuladores sin escrúpulos, los creadores de burbujas tóxicas, los que quieren dinero rápido y ficticio y salen de puntillas cuando el desastre les estalla a otros en la cara, o los que gestionan nuestro dinero para engordar los bolsillos de sus empresas afines. NO, señoras y señores, resulta que la culpa de todo la tienen... ¡los funcionarios! los médicos, los profesores y los administrativos de ventanilla, que son todos unos vagos, que no quieren echar horas extras y que se creen que su puesto de trabajo les pertenece en propiedad. Esta mañana tengo que escuchar a un distinguido señor trajeado representante de no se quién, ni me importa -aunque me asusta que haya gente tan imbécil como para tragarse su mensaje- que habla de su experiencia personal en una oficina de justicia, donde los funcionarios entran a trabajar una hora más tarde de su horario, que le consta que no trabajan su jornada de siete horas estipulada, sino que echan cuatro o cinco como mucho, y que la culpa de que la justicia en este país sean tan pésima la tienen ellos. Y se queda tan pancho. 
Otra contertulia -representante de los funcionarios- le pide que especifique de qué oficina se trata, que de nombres y apellidos, que se moje en vez de espolear a los televidentes con el estereotipo generalizado del funcionario maleante. Cómo es lógico, el tipo no se moja (una de dos, o no tiene cojones para hacerlo sabiendo la que le vendrá encima, o no tiene pruebas y es un mentiroso). No nos engañemos, es esto lo único que hace -lo único que sabe hacer-: espolear las mentes de los miles de parados que están viendo la televisión, que no tienen un euro en el bolsillo, soltando ideologías por la boca disfrazadas de realidades abstractas, dándoles un enemigo fácil al que odiar, el funcionario maleante (¿quién no ha tenido una experiencia similar con un funcionario de ventanilla?). Y así se crean las turbas populares, se manipula a las masas y se crean grupos de opinión, blablabla, recurriendo al odio fácil y sencillo (argumento clásico para atacar también al inmigrante, al extranjero, a las minorías, etc). Es más fácil odiar a un yonki carterista, o a un funcionario de mal humor que se niega a sellarnos un documento, que a un tipo trajeado y engominado que acude a los tribunales con su elegante corbata por haberse quedado con cantidades indecentes de dinero de las arcas públicas (American Psycho, libro o película, retrata a la perfección la sencillez con la que se puede manipular la opinión de la gente con algo tan simple como las apariencias, que es lo mismo que decir "estereotipos") ¿Le interesa a la gente la verdad verdadera o es más fácil creerse el mito? ¿qué dicen esos manipuladores de la opinión pública que acusan a los inmigrantes de saquearnos la Seguridad Social del hecho de que ésta haya tenido un respiro gracias a las aportaciones y al crecimiento de la población inmigrante? 

Hechos, quiero hechos. Argumentos. Verdad. No me espolees con banderas e ideologías, convénceme con argumentos. Esto es pedir demasiado a nuestros gobernantes, políticos, estadistas y periodistas alimenta-campañas. Algunos se salvan, algunos están luchando por sacar la verdad a la luz pero, por desgracia, aún son pocos y con escasa audiencia.
 
Sí, hoy me estoy liando a insultar, he inhalado demasiado aguarrás pintando, y además, se me agota la paciencia y la diplomacia, de las que siempre he sido garante y representante. Desde que vi el documental "La Doctrina del Shock" (http://www.naomiklein.org/shock-doctrine) me quedé tan indignada, tan enfurecida, tan rabiosa, que mi furia va subiendo notas en la escala musical. DO-RE-MI-FA-SOL-LA-SIIIIIII...
Todavía me acuerdo cuando me explicaron aquello de los tres estamentos en el colegio respecto a la sociedad del Antiguo Régimen: Tres Estamentos, Nobleza, Clero y el saco roto del pueblo donde cabía de todo menos los otros dos. Y éstos, los más pobres y desgraciados, eran los únicos que pagaban y sostenían al Estado con sus impuestos, y yo me decía, ingenua de mí, ¿pero qué injusto, no? ¿no sería más lógico que contribuyeran todos y que pagara más el que más tiene? ay... que poco sabía yo de la vida entonces. 
Y aquí estamos, en el apocalipisis, con todas esas voces grises anunciando recortes, esfuerzos, sacrificios, quitándonos derechos conquistados, robándonos en nuestra jeta, pidiendo más "por el bien del Estado" mientras a las grandes fortunas (la Nobleza-Clero de hoy) no se les toca ni un pelo. Y nosotros, los de a pie, dejándonos engañar y manipular, dejándonos saquear con una sonrisa en la cara. Mientras cae en picado la venta de coches de gente de a pie y se duplican las ventas de los coches de lujo. Pero sí, ¡funcionarios a la calle! eso lo solucionará todo. 
Se me revuelve la bilis.
Y mientras en Cataluña muere una mujer a la que no operan en 4 días y a la que trasladan de hospital 5 veces, y todo porque con los recortes no hay quirófanos abiertos por las tardes, ni equipos preparados para operar, ni mierda. Y muere de un aneurisma por la desidia y la indiferencia de esos mamones que nos gobiernan y han despilfarrado el dinero de todos, que se han plegado sin rechistar a la dictadura del Mercado, esa gentuza que dice, "no es suficiente, aún hay que recortar más, cerrar más, privatizar más" y si muere la gente ¿qué coño me importa? no será mi madre ni mis hijos los que van a pudrirse en un hospital público, ¿por qué me iba a preocupar por las madres de los demás? que se la apañen. ¿Y tú te lo crees? ¿en serio?
Yo no me creo nada. Los casos de corrupción nos estallan en la cara. En mi ciudad abre un museo sin piezas ni obras. Uy, resulta que el Ayuntamiento les dio el dinero a una empresa gestora que debía encargarse de todo, pero varios años después el dinero del museo no está, y el museo tampoco. ¿Dónde se habrán metido? Quién sabe donde. ¿No había nadie que supervisara qué estaba pasando con el dinero público? jajaja, risitas. Bueno, dice el alcalde, al menos ahora tenemos un edificio rehabilitado para la ciudad, aunque esté vacío, sin museo.
También tenemos el primer y único aeropuerto peatonal del mundo en Castellón, sin aviones ni pasajeros, una ruina absoluta, una catástrofe, pero ¡ey! la gente puede pasear por las pistas de los aviones, ¿no es bonito? van allí a sacar a sus perros y a sus niños, y admirar al único aeropuerto fantasma del mundo, tan silencioso, oye! 
Pues no, la culpa de esta ruina, de esta estafa y este desfalco que ha costado 5 millones a las arcas públicas, no la tuvieron los profesores, ni los médicos de atención primaria, ni siquiera el funcionario de ventanilla que esta mañana no desayunó all bran de kellogs, la culpa la tiene un tipo trajeado y bien peinado que se cree Todopoderoso, que actúa con total impunidad bajo el disfraz de "servidor público" firmando contratos calamitosos con el dinero PÚBLICO, de todos, que regala a su amigote -dueño de la empresa encargada de construir el aeropuerto silencioso-. Se dan palmaditas en la espalda y se ríen juntos en su despacho mientras fuman puros, disfrutando del soleado futuro mientras se reparten el pastel que a los currantes de a pie les ha costado tanto sufragar. 
Estos caballeros tan distinguidos y sus amigotes que han disfrutado de los años del TodoEstáPermitido son los que de verdad tienen la culpa. Estos mismos que ahora nos dicen que tenemos que sacrificarnos un poquito más, sin rechistar, por el bien de todos. 
Y la culpa es nuestra, por dejar que los casos de corrupción no afecten lo más mínimo a los partidos políticos, que vuelven a revalidar su poder incluso con mayoría absoluta, es algo así como vergonozoso... Por creernos las mentiras, por dejarnos manipular, por aceptar las collejas mientras unos pocos privilegiados se compran ferraris.
Pues vale, estoy cabreada. Pero también desencantada y amargada pensando que sí, este debe ser el Apocalipsis, que no viene en forma de guerra ni meteorito llegado del remoto Universo, sino de patetismo y decadencia. Por ver las noticias, que en China hay revueltas en la calles, no claman mayor democracia o justicia, NO, es que no pueden comprar del nuevo Iphone porque las autoridades no pueden garantizar la seguridad de los vendedores de las tienda bajo el furor de las masas... buajaja. Lagrimita.
Marx dijo que la Religión era el opio del pueblo. Ahora la tecnología (internet, la televisión, las redes sociales, la ficción) es el nuevo opio.  "Pan y circo", que dijo Juvenal.
¡Bienvenidos a la Hiperrealidad! El verdadero Apocalipsis.

PD. Esto es lo que se dice un mal día!

   

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