jueves, 9 de diciembre de 2010

Rebeldes

-Carrera de ratas, ese es un nombre perfecto para esto -dijo-. Siempre estamos en marcha, yendo y viniendo sin preguntar nunca adónde. ¿Has oído alguna vez eso de tener más de lo que quieres? ¿De manera que no puedas desear nada y entonces empiezas a buscar algo distinto que desear? A mí me da la impresión de que siempre estamos en busca de algo que nos satisfaga, y no lo encontramos jamás. Quizá si dejáramos a un lado nuestra frialdad, entonces sí podríamos.
(Sherry Valance -niña rica- a Ponyboy -niño pobre-).
Releyendo "Rebeldes" de Susan E. Hilton (1967). En comparación con "El Club de la Lucha" o "Trainspotting" suena encantadoramente ingenuo, como si  estuviera escrito por una joven adolescente soñadora y romántica. Ah, espera... es que fue escrito por una joven adolescente (17 años) soñadora y romántica.
Les gustaban los Beatles y pensaban que Elvis Presley estaba fuera de onda, y nosotros creíamos que los Beatles eran de lo más fétido y que Elvis era guay, pero esa parecía ser, en mi opinión, la única diferencia.
*risita maternal* delincuentes tipo West Side contra East Side que leían "Lo que el viento se llevó" mientras se escondían de la policía. Hoy en cambio tenemos el retrato de delincuentes tipo "The Wire", "Soprano", etc, un pelín más salvajes, un pelín menos románticos, un pelín más sórdidos. C'est la vie!

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